No se entrará aquí en describir las diversas batallas sobre el número, singular o
plural, que debe ser atribuido al nombre de la tabla, sino que se sugiere aplicar los
criterios de representatividad, simplicidad y homogeneidad. ¿De qué sirve
que una tabla se declare en plural? ¿Qué aporta que esté en singular?
Una
tabla comprende un conjunto de registros: si almacenamos manzanas, serán
múltiples instancias de una manzana; si almacenamos vehículos, contendrá varios
vehículos.
Para llegar a una decisión, imaginemos que nuestro sistema
gestor de bases de datos guarda información sobre vehículos de cuatro ruedas (y
repuesto), de los cuales se pretende almacenar la presión de cada una de las
cinco ruedas. Se proponen dos posibles implementaciones: la primera
implementación utiliza una tabla para almacenar las ruedas, de manera que cada
rueda se corresponde a un registro; en la segunda implementación, se utiliza un
registro con cinco campos, uno por cada rueda, más el campo correspondiente
para referenciar el al vehículo.
Supongamos ahora que utilizamos el criterio plural para
denominar ambas tablas: la primera se denominaría Ruedas, al igual que la
segunda, lo cual, a primera vista, no sugeriría diferencia alguna. No obstante, puede plantearse otro criterio, más cercano a las fases
de análisis estructurado en el paradigma de orientación a objetivos, en el cual
la singularidad o pluralidad se refiere a cuántos componentes del elemento
representado contiene una única instancia de éste. En ese caso y en la primera
implementación, dado que cada registro (instancia) representa una única rueda,
la tabla (o clase equivalente) se llama Rueda; en la segunda implementación,
cada registro (instancia) representa a varias ruedas, por lo que la tabla sí se
denominaría Ruedas. De esta forma, las consultas de la primera y segunda
implementación serían respectivamente de la forma:
SELECT Rueda.Presion [...]
SELECT Ruedas.Rueda1Presion,
Ruedas.Rueda2Presion, [...]
Esto resulta más natural y es lo que se recomienda [ROB04],
ya que en el primer caso queremos saber la presión de la única rueda del
registro (y de ahí el singular), y en el segundo caso tenemos un conjunto de
ruedas por registro.
Concluimos diciendo que la justificación del uso del plural
bajo el prisma de que una tabla contiene más de un registro no es irrazonable,
pero este uso del plural no aporta nada: también podría sostenerse que una
clase es una bolsa que contiene a todas sus instancias, teniendo en cuenta que
una tabla es a un registro lo que una clase es a un objeto y, en consecuencia, las clases también debería llamarse en plural. El uso del
singular, como se ha aconsejado, es más ilustrativo y homogéneo con
el paradigma de orientación a objetos y el análisis del dominio del problema.